Vientos de la periferia

Publicado: diciembre 30, 2012 en Entre historias y reflexiones

KwameNkrumahLa relación entre centro y periferia muchas veces se parece a  un viaje de ida y vuelta: cuando el expresidente de Ghana, Kwame Nkrumah,  completó su formación académica y política en EE.UU y Londres, volvió a la vieja colonia británica, que entonces se llamaba Costa de Oro. Luego se dedicó a organizar a sus compatriotas y consiguió, junto con otros muchos ganeses,  que Ghana fuera la primera excolonia británica independiente en África, en 1957.

No creo que a Canarias le pase nunca lo mismo. Aunque aquí existe la convicción de que somos absolutamente irrelevantes en el mapa de poder del estado, mucha gente piensa –me incluyo- que buena parte de nuestros problemas tienen origen autóctono y la independencia no es un camino.

Sin embargo,  el viaje físico y mental del centro a la periferia sí tiene algo en común con el de Nkrumah: había bastante gente que volvía a las islas en un momento de su vida particular, cuando tenía la sensación de que había vivido historias importantes, de que se había formado, de que había que volver a casa y contribuir con lo aprendido.

Esta jodida crisis está acabando con todos los usos y costumbres: ayer vi a uno de mis primeros compañeros de pupitre en el instituto. Estaba de vuelta de París y Nueva Caledonia. Contento, rozagante porque estaba re-descubriendo su ciudad, saboreando los ritmos más lentos, el sol,  correr tranquilamente por lugares bellos de los que no había disfrutado en años. Para quedarse, decía, tendrá que hacer piruetas.

Una vez leí una columna del periodista y escritor canario J.J Armas Marcelo diciendo que “ser canario es difícil”. Una amiga mía de la Escuela de Periodismo se reía mucho con esto cuando yo se lo decía. No creo que sea del todo verdad. Ser de Somalia o de Nepal es sin duda mucho más complicado. Pero ser canario sí tiene dos grandes problemas: uno más coyuntural, como el paro, que comparte con el resto de España, aunque siempre mucho más agravado (35% frente al 25% estatal). Y otro particular, que sólo se resuelve con dinero: el ancho océano que nos separa del resto del mundo cuando tenemos ciertos deseos de conectar o autotrascender. Pero duran lo que duran y luego quieres volver a casa.

A veces, los sitios pequeños engrandecen la mediocridad. Y otras veces, son una vacuna para el ego: ya nadie le perdonará al exministro Juan Fernando López Aguilar que ilusionara a la gente para cambiar Canarias desde la izquierda y se marchara a los pocos meses a Madrid a aspirar a un ministerio y desbaratara la esperanza de la gente. Un buen líder, como Kwame Nkrumah, habría utilizado el patrimonio de los votos para intentar cambiar las cosas. Para que la gente que quiera, pueda recorrer el camino de vuelta a casa.

 

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comentarios
  1. Eligio dice:

    Algunos economistas y geógrafos (von Thünen y Christaller) ya teorizaban sobre las taras de la periferia en su relación con el centro (de los mercados, sobre todo). Por eso, cuando Canarias coja las riendas de su destino y se preocupe por políticas autocentradas y deje de lado su secular extraversión económica, cambiará el curso de su historia.

    Un abrazo hermanote.

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